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La relación tormentosa entre la vanidad y la salud: El caso de los productos de cuidado personal

Como parte de la rutina de un día normal, la mayoría de las personas tomamos un baño y usamos jabón de baño, champús, productos para el cuidado del cabello; algunos otros usan cremas hidratantes faciales y corporales, desodorantes y perfumes (Figura 1A).  Entre las mujeres, es frecuente el uso de algún tipo de maquillaje; mientras que, en los hombres y quizás con cierta regularidad usan productos para afeitarse, completando así su arreglo personal para enfrentarse a sus actividades diarias. Todos estos son conocidos como productos de cuidado personal (PCP); y se usan con fines de higiene personal, embellecimiento y cuidado de la piel1; cualidades altamente valoradas por la sociedad actual y que pueden impactar en las relaciones interpersonales. La frecuencia y diversidad de uso de estos productos varía ampliamente de acuerdo con el sexo biológico, características socioculturales y de estilo de vida2. En las mujeres la frecuencia de uso y diversidad de PCP, es mayor que en los hombres3; sin embargo, entre los hombres en los últimos veinte años, el uso, tipo y variedad de PCP se ha duplicado4. Con relación a las características socioculturales, las mujeres afroamericanas, afrocaribeñas e hispanas, reportan un mayor uso de productos para el cuidado del cabello, mientras que el uso de cosméticos es más frecuente entre hispanas/latinas y asiáticas5. Así mismo, se han observado diferencias de acuerdo con el nivel socioeconómico y la ocupación.  Entre las personas encargadas de la atención al público, así como, aquellos que ocupan cargos gerenciales u ocupaciones con reglas estrictas de vestimenta, el uso de estos productos es mayor6

La mayoría de los PCP logran su cometido, debido a una compleja mezcla de compuestos químicos que pueden entrar al organismo a través de la piel, la respiración al inhalar las partículas o los vapores y en menor medida por vía digestiva (Figura 1B). La piel es una barrera natural, constituye la principal vía de entrada de estos químicos, ya que, no es completamente impermeable a ellos7. Dependiendo de las características individuales, la concentración del químico en el producto, extensión de uso, condiciones de aplicación del producto (inmediatamente después del baño y temperatura del ambiente) y de la integridad de la piel, la absorción puede ser mucho mayor.  Por ejemplo, los químicos presentes en una crema corporal aplicada posterior a un baño con agua caliente y en una piel irritada pueden ser absorbidos con mayor facilidad8.

Figura 1. Productos de cuidado personal. (A) Cantidad y (B) vías de entrada al organismo.
A) La cantidad de productos de cuidado personal a lo que nos enfrentamos diariamente

A) Vías de entrada al organismo 

Elaboradas por Alejandro Poblano-Verastegui.

Entre los compuestos químicos que pueden estar en los PCP se encuentran ftalatos, parabenos, sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (mejor conocidos como PFAS), triclosán, así como metales como plomo, aluminio y titanio. Los tres primeros son grandes grupos de compuestos químicos con nombres diferentes y complicados, lo que dificulta su fácil identificación por parte del público general. Sin embargo, es importante tener presente el nombre grupal, conocer por qué se usan en los PCP y como estos compuestos pueden afectar nuestro organismo. La función de estos compuestos varía; algunos conservan el producto, evitando la proliferación de hongos y bacterias (ej. parabenos y triclosán), otros proporcionan suavidad a la piel y repelen el agua (PFAS), mientras que otros proporcionan flexibilidad, durabilidad y ayudan a fijar las fragancias (Ftalatos).  La gran mayoría de estos PCP no son usados con fines de tratamiento médico, sólo las cremas dermatológicas, los champús contra la caspa y los bloqueadores solares son considerados como de uso médico y deben ser aprobados por la Food and Drug Administration (FDA) previos a su salida al mercado.  Para el resto, la legislación no es tan estricta y por ejemplo en el caso de los ftalatos, si estos forman parte de la fragancia, las empresas no están obligadas a detallarlos en la etiqueta, solo los incluyen de forma general como fragancia.  Recientemente, algunos fabricantes de PCP han decidido eliminar algunos de estos químicos y es posible encontrar productos en cuya etiqueta se específica que son libres de parabenos, ftalatos o PFAS.

Debido a que el uso de los PCP está determinado por valores sociales, mercadotecnia y en cierta forma por vanidad personal, su uso entra en una relación tormentosa con relación a la salud. Algunos de los compuestos contenidos en los PCP han demostrado tener características que interfieren con algunas hormonas presentes y requeridas para el normal funcionamiento del organismo9.  Entre las alteraciones principalmente identificadas se encuentran, dificultad para lograr un embarazo, mayor posibilidad de enfermedades metabólicas como diabetes, obesidad, hipo e hipertiroidismo, así como con el desarrollo y la progresión de cánceres sensibles a hormonas tanto en mujeres (cáncer de mama, ovario) como en hombres (cáncer de próstata) 9

La relación entre el uso de PCP y cáncer se ha centrado en los cánceres sensibles a hormonas, principalmente en mujeres. Un mayor uso de productos para el cuidado del cabello, se relaciona con más posibilidades de cáncer de mama, principalmente entre las mujeres de raza negra10,11 y latinas11. Mientras tanto, un mayor uso de productos de embellecimiento (uñas artificiales, esmalte y quitaesmalte, y máscara de pestañas) se relacionó con un aumento del 8% del riesgo de cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas.12 Por su parte, el riesgo de cáncer de ovario, incrementó en aquellas mujeres que usaban una mezcla de productos de higiene, principalmente duchas vaginales12.

En hombres el principal cáncer sensible a las hormonas es el cáncer de próstata13; y se ha descrito que los hombres con mayores concentraciones de parabenos14 y algunos ftalatos15 en orina, tuvieron más riesgo de presentar este cáncer. Los estudios acerca de su relación con el uso de PCP son muy escasos. Hasta donde sabemos sólo dos estudios,16-17 uno en Finlandia y otro en México han evaluado esta asociación.  El estudio de Finlandia16 sólo preguntó acerca del uso de tintes de cabello y encontraron que en comparación con los que no usaban tintes, los usuarios de estos productos tuvieron dos veces más riesgo de tener cáncer de próstata16. En México, preguntamos acerca del uso habitual de varios PCP (desodorante, crema corporal, champú, perfume y productos para afeitarse o para después del afeitado) y su frecuencia de uso (diaria, semanal o menor, o no uso) e identificamos tres diferentes patrones de uso: Uno que denominamos patrón de uso alto, conformado por hombres que reportaron usar diariamente el mayor número de PCP (Fig. 2A y 2B)17. En contraste, los dos patrones restantes (medio y bajo) además de que su frecuencia diaria fue menor, también hubo diferencias en el tipo de PCP.   En ambos, la frecuencia de uso de perfume fue muy bajo, el desodorante y el champú estuvieron entre los más usados; sin embargo, a diferencia del patrón bajo, en el patrón medio el PCP más usado fue la crema corporal (Fig. 2A). 

Figura 2. Uso de productos de cuidado personal en hombres de la Ciudad de México
A) Patrones de uso

B) Número de productos usados

Adaptado del Torres-Sánchez et al 202517

Las posibilidades de tener cáncer de próstata aumentaron de acuerdo con el patrón de uso, el número de productos usados diariamente y por tipo de producto individual.  Comparado con los que reportaron un patrón de uso bajo, aquellos hombres que reportaron un patrón de uso alto tuvieron casi tres veces más posibilidades de tener cáncer de próstata.  De los productos individuales, sólo el uso de crema corporal no se asoció con el cáncer de próstata. Sin embargo, este resultado debe ser tomado con precaución, porque puede ser indicativo de varios escenarios que no fueron determinados en nuestro estudio.  El principal es que la extensión con la que se aplican crema los hombres de la generación y grupo de edad evaluados, puede ser limitada sólo a pocas partes del cuerpo.  La otra es que las marcas comerciales más usadas pueden tener pocas concentraciones de los compuestos químicos más asociados con el cáncer de próstata. 

Conclusiones y recomendaciones: Los PCP son clave para alcanzar cualidades de alto valor para la sociedad actual y modular las relaciones interpersonales: la belleza y la imagen corporal. Sin embargo, estos PCP contienen compuestos químicos con capacidad hormonal que pueden afectar nuestra salud. Su contenido depende del tipo de PCP usado y quizás su eliminación de los productos puede llevar tiempo. Por lo tanto, hasta que exista una regulación de los componentes que se encuentran en estos productos, hay algunas previsiones que debemos tomar en cuenta: 1) tratar de limitar el uso de estos productos u optar por opciones naturales; 2) antes de comprar, conocer qué compuestos químicos contienen los productos, con la finalidad de hacer una compra informada e inteligente; finalmente, 3) si el etiquetado no es completamente informativo, podemos solicitar información a los fabricantes del producto o, en su defecto, a organismos gubernamentales como Protección al Consumidor. ¡Recuerden! que debemos pensar en función de nuestros hijos e hijas que están bajo nuestra responsabilidad.  Ellos y ellas no deciden qué productos usar, y su cuerpo, más pequeño que el de un adulto, puede recibir proporcionalmente una mayor cantidad de sustancias. Además de ello, sus organismos están en un proceso de maduración, donde aún no sabemos con certeza qué efectos podrían tener algunos de estos componentes sobre su salud hormonal, ni si esos cambios podrían manifestarse en la etapa adulta.  

Cuida tu salud y cuida a tus hijos, la salud no debe ponerse en riesgo por la belleza.


Referencias:
1. Khalid M, Abdollahi M. Environmental distribution of personal care products and their effects on human health. Iranian Journal of Pharmaceutical Research. 2021; 20: 216–253.
2. Taylor KW, Co CA, Gaston SA, Jackson CL, Harmon Q, Baird DD. Frequency of personal care product use among reproductive-aged Black individuals and associations with socio-demographic characteristics. J Expo Sci Environ Epidemiol. 2024; 34: 659-669. 
3. Kim S, Min HS, Lee WJ, Choe SA. Occupational differences in personal care product use and urinary concentration of endocrine disrupting chemicals by gender. J Expo Sci Environ Epidemiol 2023; 33: 312–318.
4. Environmental Working Group (EWG). Survey finds use of personal care products up since 2004 – what that means for your health. 2023. https://www.ewg.org/research/survey-finds-use-personal-care-products-2004-what-means-your-health (accessed 19 Apr2024).
5. Dodson RE, Cardona B, Zota AR, Robinson Flint J, Navarro S, Shamasunder B. Personal care product use among diverse women in California: taking stock study. J Expo Sci Environ Epidemiol. 2021;31(3):487–502. doi:10.1038/s41370-021-00327-3.
6. Kim S, Min HS, Lee WJ, Choe SA. Occupational differences in personal care product use and urinary concentration of endocrine disrupting chemicals by gender. J Expo Sci Environ Epidemiol. 2023;33(2):312-318. doi: 10.1038/s41370-022-00436-7. 
7. Olkowska E, Gržinić G. Skin models for dermal exposure assessment of phthalates. Chemosphere. 2022;295:133909.
8. Darlenski R, Fluhr JW. Influence of skin type, race, sex, and anatomic location on epidermal barrier function. Clin Dermatol. 2012;30:269–73. doi: 10.1016/j.clindermatol.2011.08.013. 
9. Laws MJ, Neff AM, Brehm E, Warner GR, Flaws JA. Endocrine disrupting chemicals and reproductive disorders in women, men, and animal models. Adv Pharmacol 2021; 92: 151–190.
10. Llanos AAM, Rabkin A, Bandera EV, Zirpoli G, Gonzalez BD, Xing CY, et al. Hair product use and breast cancer risk among African American and White women. Carcinogenesis. 2017;38:883-892.
11. Goldberg M, Chang CJ, Ogunsina K, O’Brien KM, Taylor KW, White AJ, et al. Personal Care Product Use during Puberty and Incident Breast Cancer among Black, Hispanic/Latina, and White Women in a Prospective US-Wide Cohort. Environ Health Perspect. 2024;132:27001. 
12. Chang CJ, O’Brien KM, Keil AP, Goldberg M, Taylor KW, Sandler DP et al. Use of personal care product mixtures and incident hormone-sensitive cancers in the Sister Study: A U.S.-wide prospective cohort. Environ Int 2024; 183: 108298.
13. Sung H, Ferlay J, Siegel RL, Laversanne M, Soerjomataram I, Jemal A et al. Global Cancer Statistics 2020: GLOBOCAN Estimates of Incidence and Mortality Worldwide for 36 Cancers in 185 Countries. CA Cancer J Clin 2021; 71: 209–249.
14. Chuang SC, Chen HC, Sun CW, Chen YA, Wang YH, Chiang CJ et al. Phthalate exposure and prostate cancer in a population-based nested case-control study. Environ Res 2020; 181: 108902.
15. Fernández-Martínez NF, Rodríguez-Barranco M, Zamora-Ros R, Guevara M, Colorado-Yohar SM, Jiménez-Zabala A et al. Relationship between exposure to parabens and benzophenones and prostate cancer risk in the EPIC-Spain cohort. Environ Sci Pollut Res Int 2024; 31: 6186–6199.
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17. Torres-Sánchez L, Hernández-Pérez JG, Lopez DS, Romero-Romero S, López-Carrillo L, Rodríguez-Dorantes M, Vázquez-Salas RA. Personal care products exposure patterns and prostate cancer: evidence from a case-control study in Mexico City. J Expo Sci Environ Epidemiol. 2025; doi: 10.1038/s41370-025-00772-4.

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